Verano
El Tesino es la puerta al Sur que fascina por su encanto, su típico estilo de vida y su habla italiana. Al otro lado de los Alpes le espera el Sur: un ambiente italiano, un clima templado, palmeras en playas limpias, valles idílicos, iglesias románicas y callejones pintorescos que dan a plazas llenas de vida. No obstante, el mundo alpino siempre está muy cerca.
Las excursiones a la montaña que comienzan en la nieve y las rocas terminan en bosques de castaños. En las orillas de los lagos hay hermosos bosques que suben hasta los picos altos. En las praderas alpinas florece la genciana, en el paseo del lago la camelia. Quien busca el "dolce far niente", encontrará la calma en los jardines subtropicales. Los que aman la aventura la encontrarán en los torrentes y aquellos interesados en la cultura se enfrentarán por doquiera con ella: el paisaje romántico siempre ha atraído a poetas y artistas. La tradición de la región también fue fuente de inspiración para muchos arquitectos y sus obras audaces. El pasado y el futuro, el norte y el sur, la montaña y el valle, la naturaleza y la cultura, la ciudad y el campo: todo ello conforma una unidad fascinante de contrastes. La aventura se llama Tesino.
Invierno
Una campaña publicitaria para el Tesino, realizada hace algunos años, empleaba, entre otros, el eslogan "De los glaciares a las palmeras". No hay definición corta más acertada del Tesino.
Este eslogan incluso describe perfectamente el invierno en el Tesino.Así es como el deportista puede practicar el esquí alpino en las montañas del Tesino, mientras que otro huésped goza del ambiente relajante en un café callejero.
Esto sólo es posible en el Tesino, sólo aquí el huésped puede elegir entre tal abundancia de ofertas: puede acudir al Tesino alpino con sus pistas vertiginosas en esquí o trineo, disfrutar de las pistas de esquí nórdico o lanzarse a las aventuras freestyle del surf de nieve (en el acogedor Bosco Gurin e Airolo, en el sonriente Cardada, en el tranquilo Carì o en el sencillo Campo Blenio) o bien puede disfrutar de días de verano relajantes y tranquilos en las orillas de lagos, con golosinas, paseos para mirar escaparates, visitas a museos y excursiones en la calma de bosquecillos de castaños, descubriendo tesoros del arte románico o bien admirando monumentos de arte como la iglesia Santa Maria degli Angeli en el Monte Tamaro o San Giovanni Battista en Mogno, ambos diseñados por el arquitecto Mario Botta.
En la época fría, el Tesino atrae a parejas y personas solteras, a familias y grupos enteros: todos encontrarán lo que buscan, pasando un tiempo muy relajante y reanimador en la Suiza meridional.
El sitio www.ticino-tourism.ch informa las 24 horas del días sobre lo que sucede a nivel turístico y cultural en el Tesino.