Parece increíble que podrá hacerse un viaje tan largo en el Lago de los Cuatro Cantones. Una y otra vez tiene usted la impresión de estar navegando por un
pequeño lago de ensueño, rodeado de pueblos idílicos y montañas cercanas. Su vapor le llevará a Flüelen, donde le espera el tren del Gottardo. No se asombre si en su viaje la iglesia de Wassen pasará tres veces, cada vez desde otra perspectiva,
delante de las grandes ventanas de su coche panorámico. Efectivamente el tren sigue un trayecto en espiral con el que sube a una altura cada vez mayor.
Luego, pasa por el túnel del Gottardo de 15 kilómetros de largo.

En el otro lado del túnel llega a Airolo, al Valle Leventina, al Ticino. Aquí se habla italiano. Y también se lleva una vida al estilo italiano, bajo el sol del Sur.