En el Val Müstair siempre solía vivirse en armonía con la naturaleza: se accede al valle, desde el resto de Suiza, sólo a través del puerto de montaña Ofenpass. Esto explica por qué la vida diaria sigue un ritmo diferente y muy tranquilo aquí. El valle es caracterizado por unos pueblos pintorescos y tradicionales, una naturaleza virgen y, gracias a su orientación meridional, un clima soleado muy agradable.
A través de este idilio fluye el río Rom, desde su fuente en Tschierv hasta cruzar la frontera a Italia. Por unos escalones escarpados y místicos bosques fluviales seguimos un sendero temático a orillas del río, disfrutando de la vista a abundantes flores alpinos en los pantanos planos.
Aparte del monasterio St. Johann también el paisaje alrededor podrá incluirse pronto en la lista de la Unesco: El Val Müstair ha solicitado ser declarado, junto con el parque nacional suizo al que linda, primera reserva bioesfera de la UNESCO en la zona de los Alpes Altos.
A través de este idilio fluye el río Rom, desde su fuente en Tschierv hasta cruzar la frontera a Italia. Por unos escalones escarpados y místicos bosques fluviales seguimos un sendero temático a orillas del río, disfrutando de la vista a abundantes flores alpinos en los pantanos planos.
Aparte del monasterio St. Johann también el paisaje alrededor podrá incluirse pronto en la lista de la Unesco: El Val Müstair ha solicitado ser declarado, junto con el parque nacional suizo al que linda, primera reserva bioesfera de la UNESCO en la zona de los Alpes Altos.




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