Un edificio de cemento sencillo y compacto con elevados muros. En sus paredes, se pueden descubrir rostros pintados. Personas que parecen haber sido sorprendidas mirando al espectador. ¿Estamos contemplando a los presos a través de una ventana o estamos viendo nuestras propias caras en un espejo? El artista ruso Pavel Pepperstein (nacido en 1966) ha creado estos frescos en cooperación con la Casa de la Cultura de Zug.




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