Silvaplana, en la Alta Engadina, es la puerta de entrada a la región del monte Corvatsch. Allí, dos enormes teleféricos transportan respectivamente 80 y 150 personas por vez hacia la cima del Piz Corvatsch, el punto más elevado de la Engadina al que se puede llegar con ferrocarril de montaña.
La estación de esquí que se encuentra en sus laderas, y considerada como un zona con nieve segura, tiene 120 km de pistas y 23 bajadas, entre ellas la bajada nocturna iluminada más larga de Suiza. 80 km de senderos de excursión atraen a los visitantes durante todo el año a esta región alpina. Entre estos se cuenta el Wasserweg (Sendero del agua), que conduce sin mayor esfuerzo a seis pintorescos lagos alpinos. Una serie de otras excursiones conducen desde Silvaplana y Sils, pero también desde el Val Roseg a través del Fuorcla Surlej –famoso por su vista– hasta el Corvatsch o alrededor de él.
La estación de esquí que se encuentra en sus laderas, y considerada como un zona con nieve segura, tiene 120 km de pistas y 23 bajadas, entre ellas la bajada nocturna iluminada más larga de Suiza. 80 km de senderos de excursión atraen a los visitantes durante todo el año a esta región alpina. Entre estos se cuenta el Wasserweg (Sendero del agua), que conduce sin mayor esfuerzo a seis pintorescos lagos alpinos. Una serie de otras excursiones conducen desde Silvaplana y Sils, pero también desde el Val Roseg a través del Fuorcla Surlej –famoso por su vista– hasta el Corvatsch o alrededor de él.




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