Como no cuenta con un terreno compactado uniformemente, su dificultad aumenta en medida que van pasando los esquiadores/snowboarders ya que de este modo se forma una pista cada vez más quebrada. Su inclinación llega al 30% en algunos lugares, alcanzando la pista en el curso de los años un largo de un kilómetro. Gracias a las máquinas de nieve artificial, la pista está abierta prácticamente todos los días de la temporada.
Para llegar a ese lugar, tome el teleférico «Berneuse» y luego el telesillas de Chaux-de-Mont.
Para emocionarse aún más, los más audaces podrán acudir a la nueva «Freestyle-Yourte» situada abajo en la pista, para degustar ahí un café «Gaëtano» cuya composición se mantiene en secreto desde la noche de los tiempos.
Para llegar a ese lugar, tome el teleférico «Berneuse» y luego el telesillas de Chaux-de-Mont.
Para emocionarse aún más, los más audaces podrán acudir a la nueva «Freestyle-Yourte» situada abajo en la pista, para degustar ahí un café «Gaëtano» cuya composición se mantiene en secreto desde la noche de los tiempos.




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