En cabina giratoria a las entrañas del glaciar

Cosa redonda: en la «Rotair», la cabina de funicular que puede girar sobre su propio eje, se flota desde la estación intermedia a la de la montaña, Klein-Titlis, a 3020 m de altitud. más

Chillon

San Gotardo – Nostalgia en la Tremola

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El Stanserhorn – la montaña más amable

El Stanserhorn – la montaña más amable

El pico Stanserhorn de 1898 m de altura ofrece una vista a diez lagos, tres países y un panorama alpino de 100 km de extensión. Ya la subida en un... más

En cabina giratoria a las entrañas del glaciar

Cosa redonda: en la «Rotair», la cabina de funicular que puede girar sobre su propio eje, se flota desde la estación intermedia a la de la montaña, Klein-Titlis, a 3020 m de altitud.

Cosa redonda: en la «Rotair», la cabina de funicular que puede girar sobre su propio eje, se flota desde la estación intermedia a la de la montaña, Klein-Titlis, a 3020 m de altitud.

San Gotardo – Nostalgia en la Tremola

Las imponentes dimensiones del macizo del San Gotardo lograron hacer a un lado incluso a los romanos. No fue sino hasta el 1200 que se inició el despegue de este puerto de montaña con la construcción del puente sobre la Garganta de Schöllenen (Schöllenenschlucht), entre Göschenen y Andermatt. Hoy en día, el Paso de San Gotardo es la conexión más importante entre el Norte y el Sur.

Las imponentes dimensiones del macizo del San Gotardo lograron hacer a un lado incluso a los romanos. No fue sino hasta el 1200 que se inició el despegue de este puerto de montaña con la construcción del puente sobre la Garganta de Schöllenen (Schöllenenschlucht), entre Göschenen y Andermatt. Hoy en día, el Paso de San Gotardo es la conexión más importante entre el Norte y el Sur.

El Stanserhorn – la montaña más amable

El pico Stanserhorn de 1898 m de altura ofrece una vista a diez lagos, tres países y un panorama alpino de 100 km de extensión. Ya la subida en un nostálgico funicular es una atracción en sí. Y desde el restaurante giratorio o el mirador se puede disfrutar del panorama de la forma más cómoda posible.

Desde 1893, los vagones de madera abiertos recorren lenta y cómodamente el trayecto que sale de Stans en sentido al Stanserhorn y llega, como antes, hasta la estación intermedia, en la que comienza una nueva era con el CabriO.