Hotel Beausite

El hotel fue construido en 1830 al típico estilo suizo de chalet, siendo hasta el día de hoy una auténtica joya de encanto incomparable. más

Chillon

Hotel Alpenblick

Una auténtica isla del bienestsar: el típico chalet-hotel Alpenblick Gourmet tiene gran renombre desde hace años por su gran hospitalidad y su... más

Hotel Alpenblick
Hotel Klarer (Swiss Lodge)

Hotel Klarer (Swiss Lodge)

Una auténtica joya: la casa construida hace 500 años al estilo de la Engadina en la plaza del pueblo está rodeada de impresionantes casas patricias. más

Hotel Beausite

El hotel fue construido en 1830 al típico estilo suizo de chalet, siendo hasta el día de hoy una auténtica joya de encanto incomparable.

El hotel fue construido en 1830 al típico estilo suizo de chalet, siendo hasta el día de hoy una auténtica joya de encanto incomparable. La casa se halla en la calle Seestrasse, por la que antaño Johann Wolfgang Goethe se hizo llevar en coche de caballos a Interlaken. El «Beausite» está a sólo cinco minutos del centro, ofreciendo desde la sencilla habitación individual hasta la habitación doble de lujo el confort acertado para cualquier necesidad. Y por doquiera hay un ambiente acogedor y abundantes vistas panorámicas.

Hotel Alpenblick

Una auténtica isla del bienestsar: el típico chalet-hotel Alpenblick Gourmet tiene gran renombre desde hace años por su gran hospitalidad y su cocina excelente, distinguida varias veces.

Una auténtica isla del bienestsar: el típico chalet-hotel Alpenblick Gourmet tiene gran renombre desde hace años por su gran hospitalidad y su cocina excelente, distinguida varias veces. Mientras que los sibaritas acuden al "Gourmetstübli", los aficionados a la cocina auténtica disfrutan de platos especiales suizos en el acogedor comedor del pueblo. Y los aficionados al sol disfrutan de la calma en la idílica terraza.

Hotel Klarer (Swiss Lodge)

Una auténtica joya: la casa construida hace 500 años al estilo de la Engadina en la plaza del pueblo está rodeada de impresionantes casas patricias.

Una auténtica joya: la casa construida hace 500 años al estilo de la Engadina en la plaza del pueblo está rodeada de impresionantes casas patricias. Ya es dirigida por la tercera generación de la misma familia, encantando con su carácter singular y típico. Cada habitación es diferente, lo que comienza ya en la puerta. El hotel ha sido amueblado con gran amor por los detalles y muchos objetos que se encuentran aquí podrán presentarse también en un museo. La casa cuenta con una panadería-confitería, que presenta un sinnúmero de dulces exquisitos.