Rothorn de Brienz – vapor en la montaña

El Brienzer Rothorn era ya en el siglo XIX uno de los miradores más famosos de Berna Oberland. Hasta su cima se accede en un nostálgico tren cremallera propulsado por una locomotora a vapor que necesita alrededor de media hora para superar una diferencia de altura de 1678 m. más

Chillon

Creux du Van – Un imponente...

En la frontera cantonal entre Neuchâtel y el Vaud se haya el “Creux du Van”, un valle cerrado de imponentes dimensiones: 4 km de largo, 1 km de... más

Creux du Van – Un imponente espectáculo natural
Diavolezza – sobre los glaciares

Diavolezza – sobre los glaciares

La Diavolezza (“Diabla” en italiano) es una de las montañas favoritas de la Engadina. La leyenda cuenta que hace mucho tiempo una hermosa hada de... más

Rothorn de Brienz – vapor en la montaña

El Brienzer Rothorn era ya en el siglo XIX uno de los miradores más famosos de Berna Oberland. Hasta su cima se accede en un nostálgico tren cremallera propulsado por una locomotora a vapor que necesita alrededor de media hora para superar una diferencia de altura de 1678 m.

Llegamos resoplando a Brienz y partimos enseguida de Sörenberg. Por la cara sur, en tren de vapor desde 1892 y desde el norte, con el teleférico. Pero la vista panorámica desde la cima, a 2350 m, sigue igual: fascinante.

Creux du Van – Un imponente espectáculo natural

En la frontera cantonal entre Neuchâtel y el Vaud se haya el “Creux du Van”, un valle cerrado de imponentes dimensiones: 4 km de largo, 1 km de ancho y rodeado por paredes rocosas de hasta 160 m de altura.

En la frontera cantonal entre Neuchâtel y el Vaud se haya el “Creux du Van”, un valle cerrado de imponentes dimensiones: 4 km de largo, 1 km de ancho y rodeado por paredes rocosas de hasta 160 m de altura.

Diavolezza – sobre los glaciares

La Diavolezza (“Diabla” en italiano) es una de las montañas favoritas de la Engadina. La leyenda cuenta que hace mucho tiempo una hermosa hada de las montañas desviaba a los hombres de su camino, los cuales desaparecían después para siempre. Pese a todo, la Diavolezza en sí es una hermosa tentación.

Un impresionante paisaje desde el Piz Palü pasando por la cordillera Bellavista hasta el Piz Bernina. Simplemente para contemplar o para realizar alguna actividad, el Diavolezza es el lugar ideal.