El hotel, a 874 m de altitud, cuenta con las mejores vistas del lago de los Cuatro Cantones y es desde 1872 un destino vacacional muy frecuentado, cuyo atractivo aumentan el espectacular camino del acantilado (cerrado hasta la primavera de 2013) y el ascensor exterior. Hasta hoy, ascensor y camino no han perdido un ápice de su fuerza de atracción. El nuevo ascensor es obra de la empresa Schindler, que lo reconstruyó y volvió a abrirlo en 1991. Sube veloz el tramo de 152 m, en menos de 1 minuto, hasta el punto más alto de la ciudad de Lucerna, el Hammetschwand. Lo que fue en su época el logro de un pionero es aún hoy un récord, pues el de Hammetschwand sigue siendo el ascensor exterior más alto de Europa (en invierno no funciona). Al ascensor se puede llegar en barco y en el nostálgico ferrocarril del Bürgenstock desde Lucerna. Su primera autorización de servicio se remonta al año 1888. Nadie quiere subir a pie los 2283 escalones. Se trata del funicular vertical de servicio eléctrico más antiguo de Suiza.
Cómo llegar: La mejor forma de llegar al funicular vertical del Bürgenstock es en barco desde Lucerna. Hay una carretera (con microbús) desde Stansstad hasta el Bürgenstock.
Información
En 2015 se inaugurará aquí un centro turístico superlativo: el Bürgenstock Resort. Por eso, el funcionamiento del ferrocarril del Bürgenstock se pospondrá hasta 2015.




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