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Historia y mentalidad

Suiza tiene con una historia emocionante y singular, caracterizada...

..tanto por conflictos y cambios radicales, como también por la cooperación y la colaboración. También antiquísimos mitos y apasionantes leyendas son parte de su pasado.

La mayor parte del territorio de la Suiza actual estuvo poblada durante la Edad de Hierro por los celtas. Como tribu celta más importante del siglo I antes de J.C. se considera a la de los helvéticos. Los ciudadanos de la Confederación Helvética se identificaron con ese pueblo orgulloso y valiente, creando en el siglo XVII la figura de la "Helvetia". En el siglo XIX, los helvéticos pasaron a ser un importante elemento de la identidad suiza.

En el siglo I antes de J.C., Roma conquistó la Suiza actual. Venció a los helvéticos que vivían allí y construyó ciudades florecientes (Augst, Avenches, etc. son aún hoy en día testimonio de ello). A finales del siglo V, el Imperio Romano se desmoronó y el territorio de la Suiza actual fue colonizado por tribus germánicas que trajeron su propio idioma. En la Suiza septentrional y central, se impuso la lengua germánica (hoy se habla alemán), mientras que en la Suiza occidental y retorrománica, los invasores germánicos adoptaron el idioma de la población local.

Numerosas fascinantes famosas leyendas forman parte del imaginario popular en Suiza, por ejemplo la historia de Guillermo Tell, las batallas por la libertad contra los Habsburgo y el legendario juramento de fidelidad, el "Juramento de Rütli". Esta leyenda fija en 1291 el año de fundación de la Confederación Helvética. En realidad, sin embargo, la Confederación no fue constituida en una fecha determinada, sino que se fue desarrollando poco a poco sobre la base de una serie de alianzas. A pesar de luchas y cambios internos (Reforma y Contrarreforma) se ha mantenido durante siglos.

En 1798, con la conquista por Napoleón, terminó la época de la "Antigua Confederación". Comenzó una nueva era: en 1848, los conflictos políticos por la futura forma del Estado desembocaron en una Constitución de vanguardia, revolucionaria para Europa: un Estado federado democrático con 26 cantones soberanos, autoridades elegidas en forma democrática, bicameralismo, derecho de intervención política directa e igualdad de derechos de los cuatro idiomas y culturas del país.

Los suizos son un pueblo muy simpático y hospitalario. Se caracterizan por su gran confiabilidad, el fomento de la cultura política y el respeto de sus tradiciones. Atribuyen gran importancia a la seguridad y la estabilidad. A veces, los suizos parecen reservados o distantes. Sin embargo, ¡en los numerosos festivales y fiestas que se celebran cada año quedará sorprendido por la pasión con que participan los suizos!

Una mirada atrás

Se lo debemos a César, que Suiza se encuentre en Suiza: en 58 a.C. impidió a los helvecios emigrar a Francia y fundó así la floreciente Helvecia (Augst, la antigua Augusta Raurica, y Avenches se encuentran entre los testimonios que han llegado a nuestros días). Los Alpes se convirtieron así en la patria de los helvecios. El siglo XIII marcó el verdadero comienzo de la historia de Suiza, con las primeras confederaciones entre varias poblaciones alrededor del Lago de los Cuatro Cantones (Guillermo Tell, juramento de Rütli): luchas defensivas victoriosas contra los Habsburgo, nuevas alianzas y pugnas internas, Reforma (Calvino y Zwingli) y Contrarreforma.

En 1798 la conquista por Napoleón puso un punto final a la «Antigua Confederación». Fue el inicio de una nueva época: en 1848 los enfrentamientos políticos por la forma de gobierno desembocaron en una constitución revolucionaria, que abría nuevos caminos en toda Europa: un Estado confederal democrático con 26 cantones soberanos, autoridades elegidas democráticamente, sistema bicameral, participación política directa e igualdad de derechos de los cuatro idiomas y culturas nacionales.

Idiosincrasia

Los suizos son un pueblo amistoso y hospitalario, aunque a veces algo reservado. La vida en nuestros pueblos y ciudades es segura. Compartimos un espíritu independiente, el respeto por la tradición, no menos de cuatro idiomas y docenas de dialectos. Los suizos no son realmente conocidos por sus fiestas. Pero las estaciones están marcadas por festivales tradicionales y celebraciones populares.

Costumbres, fiestas, festivales

Tanto las fiestas como asi tambien las distintas usanzas constituyen la cultura de un pais. Suiza con sus diferentes culturas tiene en esto una amplia riqueza:

Silvesterkläuse- con ornamentos en la cabeza en Urnäsch (Appenzell); carnaval en Basilea, Lucerna o Solothurn; Chalanda Marz-, la expulcion del invierno en el Engadin de habla retorromano; Sechseläuten-, la fiesta de primavera en Zurich; combates de vacas en el Wallis; Braderie- fiestas tipicas de folclore en la Suiza francesa.

El primero de Agosto, dia nacional de los suizos; el festival de Tell en Interlaken y Altorf; las fiestas de noche del lago con fuegos artificiales en Zurich, Lucerna y Ginebra; la fiesta de Unspunnen-, el original empuje suizo de piedras; las fiestas de volteo y Aelpler-Chilbi- con tradiciones folclorísticas como los movimientos cordinados de la bandera; Hornussen-, un tipo de deporte original; las salidas festejadas en los Alpes a lo largo de toda la region alpina.

Mercados de otoño

Fiestas de viticultores en Neuenburg, Morges, Lugano; la historica Escalade- en Ginebra; el mercado de la cebolla en Berna, la fiesta de Klausjagen- en Küssnacht.

Musica, arte, cultura

La cultura suiza es muy rica: Ciudades grandes como tambien medianas cuentan con sus propias orquestas y en el teatro y la opera se encuentra a artistas famosos. Los conocidos festivales de jazz de Montreux y Willisau, los festivales de musica clásica de Lucerna, Gstaad, Sion y el festival de pelicula en Locarno son solamente algunos de los festivales que cuentan con una consideración internacional. Mas de 700 museos - desde la colecion de arte de alto valor y exposiciones especiales sobre los museos técnicos hasta el pequeño museo de la patria - enriquecen el paisaje cultural. Los importantes testigos del pasado están tambien en iglesias, monasterios y bibliotecas.

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