Durante el día hay una vista panorámica maravillosa que se extiende hasta el lago de Ginebra, la región de Gruyères y los Alpes, y por la noche, observaciones hacia el espacio infinito que lo dejarán sin aliento. En la cumbre del Moléson ambas actividades son posibles gracias a que allí están el mayor catalejo del mundo y un observatorio con cuatro telescopios.
A la cumbre se accede en el funicular que circula desde el centro de vacaciones Moléson-sur-Gruyères hasta la Plan-Francey. El trayecto continúa luego en el funicular aéreo que va sobre un paisaje de rocas. En invierno, ocho elevadores, 35 km de pistas y una pista de Bob garantizan un descenso inolvidable. En verano, ese papel lo asumen los patinetes y los Dévalkart (karts sin motor). Aparte de esto, la conocida Alp-Schaukäserei, una quesería de demostraciones, ofrece un vistazo a la producción del queso alpino Gruyer.
Novedades
Las noticias aquí presentadas son actualizadas por las oficinas de turismo regionales/locales, por lo que Suiza Turismo no asume garantía alguna por su contenido.




0 Comentarios