Placer urbano en lagos y ríos

Suiza

Suiza no está al lado del mar, pero cuando llegan los primeros días cálidos de primavera, que despiertan el espíritu estival, sus habitantes no trepidan en saltar al agua aún helada de lagos y ríos desde puentes y pasarelas.

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En verano los habitantes de muchas metrópolis no tienen más alternativa que sudar sin cesar. Los residentes de Basilea, Berna, Ginebra o Zúrich, por el contrario, lo tienen mejor y pueden ponerse rápidamente un bañador y alegrarse la vida con un ambiente de vacaciones a mediodía o después de que han terminado el trabajo. Se reúnen a orillas del Limmat en Letten o en una de las numerosas piscinas lacustres de Zúrich.

También tienen la posibilidad de sumergirse en el maravilloso Rin, en la piscina fluvial de estilo art nouveaux Badhysli Breite, o en las impetuosas aguas del Aar, al lado de la legendaria piscina Marzili Badi de Berna. En Ginebra, mientras tanto, cuentan con la opción de nadar en el Bains des Pâquis con una vista directa al famoso Jet d’Eau. Pero los habitantes de estas ciudades no solo acuden a las piscinas a bañarse. En ellas también tienen la oportunidad de recibir masajes, hacer yoga, relajarse en un baño turco Hammam o disfrutar simplemente de la puesta de sol en un restaurante asador. Y cuando caiga la noche y algunas piscinas se hayan transformado en modernos bares, podrán disfrutar del cielo estrellado sintiendo el refresco del agua en sus pies.

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