Tras las vetas del pino cembro. De salón en salón de cembro por la Alta Engadina.

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Introducción

La «Via Engiadina» es una ruta de senderismo en altura por la Alta Engadina con un recorrido desde Maloja hasta Zernez a través de idílicos pueblos con casas de estilo tradicional y bosques de cembros. La madera de pino cembro tiene un efecto calmante, además de un aroma intenso. Podrá encontrarla en las «stüvas» más hermosas e incluso como ingrediente culinario.

Via Engiadina en la Alta Engadina

Esta gran ruta de senderismo, que comienza en el pequeño pueblo de montaña de Maloja, le permitirá disfrutar de las vistas a los lagos de la Alta Engadina. En un trayecto de cinco etapas, pasará por Silvaplana, Celerina, Bever y Zuoz hasta llegar a Zernez. Desde allí, continuará hacia la Baja Engadina y, finalmente, hasta Vinadi. A lo largo de su recorrido, anímese y pásese por las tradicionales «stüvas», donde podrá comer algo o alojarse.

Mapa

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Bever
Graubünden
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No hay pérdida: la Via Engiadina está indicada en las señales oficiales (ruta de SwitzerlandMobility n.º 87) y está disponible en forma de mapa de ruta.

El cembro y su madera

El cembro, también llamado pino cembro, es un árbol que habita en los Alpes y en los bosques de la Alta Engadina. Su madera es blanda y resulta idónea para construir muebles y salones. En invierno, la madera conserva el calor; mientras que, en verano, el aceite esencial del cembro repele las moscas.

Los «stüvas»

Los clásicos salones de madera de cembro, en retorromano «stüvas», antaño eran el núcleo de la vida familiar. Gracias a sus pequeñas ventanas y a que se ubicaban justo al lado de la cocina (el «chadafö»), eran la única parte cálida de las granjas. Hoy en día, los salones de madera de cembro se valoran sobre todo por su ambiente amaderado. No siempre fue así, ya que cuando llegó la pintura al óleo, los granjeros pintaron sobre la madera para darle un toque más moderno. A día de hoy se pueden ver restos de pintura.

De Bever para Zuoz. Una vuelta por los salones de madera de cembro más hermosos.

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Una clásica habitación de cembro del Chesa Salis: así se empieza el día de la mejor forma para recorrer 11 km de distancia.

Pernocte en el hotel Chesa Salis de Bever y contribuya a la salud de su corazón

La antigua granja fue propiedad de la familia Salis, de ahí su nombre. Hoy en día, Chesa Salis es un hotel regentado personalmente por los propietarios. Cuenta con 18 habitaciones que impresionan por sus paneles de madera tradicionales, así como por su decoración seleccionada con sumo cuidado. Disfrute de un descanso reparador en las acogedoras habitaciones de cembro. Dicen que la madera es buena para el corazón y ayuda a no roncar.

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«Los huéspedes aprecian el poder sentirse como en casa con nosotros».
Jürg Degiacomi, propietario de Chesa Salis
¡Vamos! Desde Bever la Via Engiadina asciende suavemente hacia el bosque.

Póngame una de cembros. Parada en La Punt.

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Cembro para todos los gustos en Gasthaus Krone, La Punt

Si llega por el puente directamente desde el puerto de montaña Albulapass, podrá ver el Krone de La Punt alzándose sobre el río. Sonja y Andreas Martin se encargan de gestionarlo desde hace más de 18 años. Mientras Sonja procura que los huéspedes se sientan como en casa, su marido prepara en la cocina el menú con cembro.

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«Al principio, la gente se mostraba algo reacia porque consideraba este ingrediente como un aceite esencial para tomar un baño».
Andreas Martin, anfitrión y jefe de cocina del restaurante Krone

A Andreas Martin se le ocurrió la idea hace unos siete años cuando, mientras daba un paseo entre los cembros un día en invierno, se puso a recoger unas cuantas piñas. Hoy en día aprovechamos casi todas las partes del cembro: el aguardiente se hace conservando las piñas en alcohol; la corteza se utiliza para fermentar verduras; las virutas del pino se aprovechan para ahumar pescado y carne, y las puntas de las agujas se usan para hacer buñuelos.

Un moderno salón de madera de cembro en el Krone, en el que podrá disfrutar de un menú sin igual. Procure reservar con antelación.
«Toda casa necesita su propia esencia y considero que, como anfitriones, formamos parte de ella».
Andreas Martin

Zuoz, fin de la etapa.

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Y hablando de gastronomía, sumérjase en la historia del Restorant Dorta, en Zuoz

Si el Dorta pudiera hablar, seguro que tendría unas cuantas historias que contar. Ya en la Edad Media servía como granja, pero fue presa de las llamas durante la Guerra de Suabia en 1499. Hoy en día, la decoración, que se compone de herramientas de agricultura y caza, así como el calabozo sirven de testigos del paso del tiempo. En los salones de madera de cembro, algunos de los cuales existen desde el año 1600, podrá degustar unos increíbles capuns. Pero, cuidado: vaya con la cabeza agachada.

Ya se nombró en 1137: el Restorant Dorta en Zuoz.

En 1994, Gian Rico Blumenthal compró el restaurante por su afán por las casas de la Engadina. No solo puso mucho cariño en la fascinante decoración, sino que también incorporó la gastronomía tradicional de Graubünden al menú. A día de hoy, Salustiano Cardeira se encarga de dirigir el restaurante. Junto a su equipo trata con sumo cuidado a los clientes mimándoles con especialidades locales hasta en la más pequeña «stüva».

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Otros salones de cembro de la Via Engiadina

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