En el séptimo cielo. El exclusivo país blanco de las maravillas.

Desplazar

Introducción

En el heliesquí, en Gstaad el camino es parte de la meta. Existe una alta probabilidad de que una de las pocas mujeres piloto profesionales de Suiza esté al mando.

Gstaad

La región de vacaciones de Gstaad en el Oberland bernés ofrece una atractiva mezcla de huéspedes: aparte de los prestigiosos visitantes del pueblo de chalets de Gstaad, las numerosas aldeas pequeñas de los alrededores tienen ofertas atractivas para familias con niños. El centro de Gstaad se ha convertido en los últimos años en el bulevar de compras más animado y también más corto de Suiza.

Mapa

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Gstaad
Berna Región
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Pulgares arriba, una sonrisa desde la cabina, la nieve se arremolina y el helicóptero se eleva.

Julie May nos deja en el helipuerto de Gstelli, cambia de rumbo el helicóptero y desaparece detrás del siguiente flanco de la montaña. El tableteo de las palas del rotor se atenúa y enmudece por completo.

Gstaad, Heliskiing
Gstaad, Heliskiing

La adrenalina bombea por el cuerpo, la euforia inunda el cerebro.

Bajo nosotros se extiende un manto blanco: un terreno escarpado y ancho con espléndidos corredores y prominencias caprichosas, empolvado como en un vídeo de Youtube.

Gstaad, Heliskiing

¡Todo para nosotros!

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Una pizca de nostalgia.

Teníamos que hacer nuestro sueño realidad: la obertura de la gran ópera del freeride nos despertó el espíritu aventurero. Nos levantamos todavía de noche oscura, con mano ágil empaquetamos el equipo, cargamos energías en el bufé de desayuno y nos dirigimos al aeródromo, que en 2018 tendrá un nuevo aspecto más moderno, más a la última y adaptado a las necesidades de Gstaad. El rústico hangar de Air Glaciers todavía desprende sin embargo el glamour de una expedición a Siberia.

Gstaad, Heliskiing
¿Listos para el séptimo cielo?
Julie May

Una esbelta mujer empuja junto con un ayudante un Ecureuil B3 al exterior, mira al círculo y pregunta: «¿Listos para el séptimo cielo?»

Gstaad, Heliskiing
La ilusión de los pasajeros inunda el helicóptero de energía positiva.
Julie May

Julie May tiene 30 años, es de Verbier y una de las pocas mujeres piloto de Suiza. Además de realizar exigentes viajes de transporte y misiones de rescate, suele llevar a esquiadores a El Dorado de la nieve virgen. «El heliesquí también es especial para mí», cuenta una vez en el aire con una sonrisa: «La ilusión de los pasajeros es contagiosa, el helicóptero está lleno de tanta energía positiva que vuela solo.»

Gstaad, Heliskiing

¡Soñar despierto!

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Al fin llegamos a la cumbre, el ruido del helicóptero se ha esfumado y ha dado paso a un silencio casi sepulcral, como si alguien hubiese pulsado la tecla de pausa.

Gstaad, Heliskiing

El guía de montaña da luz verde y el cuerpo empieza a bailar. La nieve se pulveriza, el viento azota la cara, en un escenario dramáticamente escarpado la montaña se baja casi sola, gracias a la nieve virgen que desliza a los esquiadores. Los sentidos se agudizan, la mente se prepara para el próximo impulso, centrándose en el salto siguiente. Es como si la naturaleza abriera sus brazos y os cautivara con cantos de sirena. Nos abandonamos a su llamada y nos sumergimos en la felicidad.

Gstaad, Heliskiing