El esquí de los retorromanos. Tenaz y hecho a mano.
Introducción
Veloz como un joven atleta se abre paso Duri Wieland pista abajo. ¡Chapó por esos giros! El austero grisón también acelera al máximo en su trabajo en la fábrica de zai, donde a sus 65 años construye esquíes de alta tecnología con total dedicación.
Disentis
El centro turístico de Disentis, o Mustér como se le llama en Romansch, se encuentra a una altitud de 1.130 m sobre el nivel del mar. La atracción más famosa de Disentis es su monasterio benedictino, fundado en el año 720.
Transitar por nuevos caminos.
Cuando su amigo Simon Jacomet fundó la empresa zai en 2003, Duri colgó su empleo de arquitecto y se pasó a la fabricación de esquíes, lejos del pesado trabajo de oficina para adentrarse en el trabajo manual creativo. Nunca se ha arrepentido de su decisión. Al contrario. Desde entonces todo gira, incluso durante su horario laboral, alrededor de su gran pasión: el esquí.
Marca especial, ambiente especial.
El ambiente en el taller de esquíes no tiene igual: Las paredes están pintadas en un cálido burdeos, los grandes ventanales dejan a la vista la naturaleza única. Duri valora mucho este ambiente de trabajo tranquilo y acogedor.
Con una excepción, todo el equipo procede de la Surselva, por lo que se habla sobre todo retorromance. Del idioma local procede asimismo la palabra zai (tenaz). Un rasgo característico que Duri encarna como pocos.
Panorama tentador.
Pasión.
Desde que Duri es capaz de recordar, se pasa cada minuto libre sobre los esquíes; donde más le gusta esquiar es en Sedrun: «Me encanta la unión con Andermatt. ¡Así mi zona de esquí tiene todavía más kilómetros de pistas!»
Mi sueño es esquiar como Mark Knopfler toca la guitarra.
Aunque esquía como un dios, a Duri le parece que su estilo debe mejorar: «Mi sueño es esquiar como Mark Knopfler toca la guitarra». Las canciones de rock auténticas son tan importantes para él como el café solo, sin estos dos ingredientes nada funcionaría en su vida.
Vistas rosadas.
¿Miedo de aburrirse? ¡En absoluto!
Si los servicios de Duri fueran necesarios después de la ya cercana jubilación, le encantaría echar una mano en zai. Para él es cuestión de honor. Pero principalmente se dedicará a silbar Dire Straits pista abajo o a reformar su casa. Acaso le dé por poner un par de ovejas y gallinas.
¡Y cuando me llegue la hora, quiero que sobre mi ataúd vaya la lengua de los Rolling Stones!
Esquíes de zai.
Se fabrican a mano a partir de los materiales más valiosos, como madera, piedra natural y compuestos de carbono patentados. La tensión de un esquí de zai cede tras 100 días de uso únicamente un 5 %, mientras que la de los esquíes producidos en masa pierden un 25 % después de solo 30 días de uso.