«Snowsafari» en la Engadina: diversión infinita en las pistas.

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Introducción

El «Snowsafari» es una travesía única que cruza la Engadina: sale de Corvatsch, pasa por St. Moritz y por el Piz Nair y desciende hacia Celerina. Ueli Lamm, aficionado al snowboard con 72 años, nos lleva a un viaje por las montañas en las que ha pasado innumerables horas de su vida.

St. Moritz

La Engadina es uno de los principales destinos para los amantes del invierno: la cuna de las vacaciones de invierno triunfa por su cantidad de días soleados, la mayor de toda Suiza, y su enorme oferta de pistas. 

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St. Moritz
La región de Graubünden
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Corvatsch, Engadin
Ese ambiente matutino: escarcha, algo de niebla en el suelo; después, la luz del sol inunda el valle. Entonces apetece salir de casa.
Ueli Lamm

Cada minuto libre en la pista

Una débil niebla se posa sobre los lagos de la Engadina. Ueli Lamm sale de casa temprano, preparado para recorrer las dos estaciones de esquí de St. Moritz: Corvatsch y Corviglia. Ueli ha pasado incontables horas en las montañas que hay delante de su casa; primero de niño, más tarde como esquiador y como cámara, cuando intentó emular las famosas películas de esquí de los años setenta con unos amigos, y desde hace tres décadas como apasionado del snowboard. «Por las tardes no teníamos clase, así que íbamos pronto a esquiar y nos pasábamos todo el tiempo en la nieve», recuerda.

Corviglia, Engadin

Naturaleza y deporte

Ueli Lamm dirigió durante muchos años la empresa de lanas de su padre, «Lamm Cashmere Haus», en St. Moritz, el lugar donde nació y creció. Desde que se jubiló, se volcó completamente en sus aficiones. Aficiones que, como para la mayoría de habitantes de la zona, tienen que ver con la naturaleza y la actividad física: esquí de fondo, tiro con arco, golf... pero, sobre todo, pasión por el snowboard. Incluso con 72 años.

Pontresina, Engadin
Cientos de subidas y bajadas; con más de 40 años, los comienzos no fueron fáciles.
Ueli Lamm

Su sobrino le inspiró para practicar snowboard

Desde principios de los años noventa, en el sótano de Ueli los esquís y los palos de golf conviven con las tablas de snowboard. El responsable fue su sobrino Reto Lamm, pionero del snowboard en Suiza y en su momento campeón mundial de medio tubo. «Mientras que con los esquís llegaba abajo en unos minutos, con la tabla de snowboard tardaba una hora», recuerda Ueli sobre sus primeros intentos. Pero la fantástica sensación de deslizarse por la nieve con la tabla de snowboard le fascina hasta el día de hoy.

Pontresina

Un deportista versátil y fuerte como un mulo

El carácter tranquilo y reservado de Ueli no deja entrever lo que lleva por dentro. Después de destrozarse ambas rodillas en una carrera de esquí, se pasó al esquí de fondo. Ha participado en casi todos los 50 maratones de esquí que se han celebrado en la Engadina. Debido a su talento para el esquí de fondo, sus colegas le llevaron a un biatlón. Allí se practica el tiro con arco. Este aparato le fascina hasta el día de hoy. 

También en el campo de golf pasa mucho tiempo desde que era joven, siempre con nuevos y originales entrenamientos: en la actualidad practica malabares con la pelota y el palo haciendo equilibrio sobre una tabla y un rodillo. «Lo increíble es que después de todo eso empecé a practicar snowboard», añade Ueli sonriendo. Ciertamente; cuando uno ve a Ueli sobre la tabla de snowboard, podría pensar que lleva haciéndolo toda la vida.

Corvatsch, Engadin

¿Corvatsch o Corviglia? ¡Ambos!

Quien vaya a la Engadina para practicar esquí o snowboard sabe del tema; quien no haya estado ahí todavía, que quede advertido: el número de pistas y su variedad son enormes, y a veces es difícil decidir en qué montaña pasar el día. Así, muchos visitantes de St. Moritz se deciden bien por un día en Corvatsch, o bien en Corviglia, al otro lado del valle. Lo que pocos saben es que se pueden combinar ambas montañas en un solo día. La solución se llama «Snowsafari».

Ueli Lamm, Engadin
Las vistas al Piz Bernina y al valle de abajo siguen maravillando incluso a los lugareños.
Ueli Lamm

El recorrido temprano de Sils hacia Furtschellas y las primeras huellas sobre las pistas recién preparadas quedaron atrás hace ya rato. Ueli está en la terraza de la cumbre del Corvatsch, un primer punto elevado del «Snowsafari», literalmente: con 3303 metros, es la estación de esquí situada a mayor altura de Graubünden. El momento perfecto para hacer un primer descanso. Las vistas son fantásticas y se pierden en el infinito. Resulta difícil, sobre todo, apartar la vista del macizo del Bernina, con el glaciar a sus pies. 

Aquí es donde la ruta comienza de verdad. Ueli toma su tabla de snowboard. Le espera un desnivel de 1500 metros hasta St. Moritz. «Merece la pena hacer una parada junto a la estación del remonte de Hahnensee», cuenta el lugareño. «Las vistas del valle, los lagos alineados como las perlas de un collar... es algo único». Una foto rápida de recuerdo y Ueli desaparece montaña abajo. Se nota que es todo un placer deslizarse por el terreno suavemente ondulado y finalmente atravesar el bosque de alerces hasta St. Moritz.

Descenso a Hahnensee

Piz Nair, Engadin

Al otro lado: aún más sol en el Piz Nair

El descenso a Hahnensee finaliza cerca del pueblo de St. Moritz; Signalbahn está solo a un par de pasos. Nos encontramos en el otro lado del valle. El «Snowsafari» continúa en la estación de esquí de Corviglia. En las soleadas laderas a los pies del Piz Nair se ha escrito la historia del deporte desde hace décadas: aquí se han disputado Copas del Mundo, Juegos Olímpicos y Campeonatos Mundiales de esquí. En el telesilla que lleva al Piz Nair se oyen todo tipo de exclamaciones cuando comienza el descenso, la legendaria «caída libre». Ueli también conoce bien estas laderas.

Antes, para el entrenamiento de eslalon, debíamos subir a pie por la nieve una y otra vez.
Ueli Lamm
Corviglia, Engadin

«A quien le guste bajar por las pistas, en Corviglia encontrará su paraíso particular», afirma Ueli. Él lo sabe bien: cuando iba al club de esquí de pequeño tenía que subir a pie por la nieve; ahora, modernos transportes de montaña nos llevan en un momento al segundo tresmil del día: el Piz Nair. Ante las imponentes vistas, es casi imposible no quedarse un rato también en esta cumbre. Una gran idea en todo caso: «Dicen que la pasta aquí arriba es excelente», comenta Ueli. Una buena ocasión para recargar pilas y disfrutar del panorama.

Tantas pistas y paisajes distintos en solo un día es lo que hace único a este safari con esquís.
Ueli Lamm
  • 4444 Durante el «safari con esquís» se descienden varios metros de desnivel.
  • 44 Como mínimo hay que enfrentarse a kilómetros de pistas.
  • 18 De subir al cielo se encargan los establecimientos gastronómicos.
  • 2 Las cumbres del «Snowsafari» se sitúan a más de 3000 m s.n.m.
Corviglia, Engadin

Al valle con los últimos rayos de sol

Después de comer toca volver a ponerse las botas de esquí. Las amplias laderas del Corviglia invitan a disfrutar del recorrido hasta el valle. Quienes conserven aún fuerzas en las piernas, pueden alargar el «Snowsafari» con un par de descensos adicionales. Las muchas pistas y telesillas del Corviglia invitan a ello. Pero no es obligatorio. «Lo bonito de esta travesía de esquí es que uno puede quedarse en una buena taberna en cualquier momento; también es una excursión culinaria», explica el lugareño.

En los últimos metros, la pista se estrecha y bordea una pared de roca a lo largo de un bosque de alerces no muy denso. De repente, la vista se abre y todo el valle y el pueblo de Celerina se encuentran a los pies. El sol proyecta ya largas sombras en estos últimos metros del «Snowsafari», este viaje por el universo de pistas de la Engadina. Ueli se desliza por los alrededores del pueblo y mira hacia atrás, en dirección al Piz Nair. Antes de volver a casa, saca su teléfono móvil. Una foto en Facebook como recuerdo y para saludar a su sobrino Reto: «Hay cosas que no cambian; hacer snowboard por la Engadina nunca es aburrido».

Celerina, Engadin

Experiencia