Tras las huellas de los hombrecillos del tiempo de Heidbüel
Vista general
Introducción
En los bosques de Churwalden, unos pequeños seres utilizan técnicas de observación de la naturaleza para descifrar la meteorología. Para aprender esas técnicas y poder predecir el tiempo que hará, basta con seguir la senda educativa prevista a tal efecto.
¿Cómo se las arreglaban antaño, sin televisión ni aplicaciones para smartphone, para verificar la meteorología antes de salir? En realidad, para prever el tiempo que hará solo hace falta observar la naturaleza y a los animales. En cualquier caso, esa es la técnica que utilizan los hombrecillos del tiempo de Heidbüel. En los bosques y praderas o en la parte alta de los ríos de Churwalden se encuentran unas señales que solo pueden comprender quienes saben escuchar la lluvia y danzar con el viento. A lo largo de 2,5 km de camino en altura, con unos postes con mensajes meteorológicos que hay que descifrar, estos pequeños seres enseñan a los niños una nueva forma de jugar con la naturaleza y de predecir el tiempo que hará mañana.