Es el ritmo de Berna. Dos productores de cerveza y músicos disfrutan del estilo de vida bernés.
Introducción
En la capital federal la gente se toma tiempo para estar con los demás. Se prestan atención. Este ambiente es ideal para que florezca la creatividad y el sentimiento de identidad. Aquí se crea una cerveza con carácter y una música inconfundible. Alexander Balajew y Lukas Hasler hacen las dos cosas. Forman parte de una ciudad que ha encontrado su propio ritmo.
Berna
El centro histórico de Berna fue declarado Patrimonio de la Unesco en 1983 y se alza sobre el Aar desde una península. La capital federal sorprende a sus visitantes con un ritmo de vida agradable y relajado.
Festival de cerveza artesanal
Un descampado en medio de la ciudad, largas colas ante los puestos de cerveza, un ambiente relajado. Es el ZAPF! Se trata del festival de la cerveza artesanal de Berna, donde los sibaritas se encuentran con los cerveceros de la zona y aún quedan cervezas de Berna por descubrir. Pero, sobre todo, hay un montón de gente que habla, bebe cerveza y escucha. El festival ZAPF!, que tiene lugar en un descampado llamado Warmbächli-Brache, hace honor al estilo de vida de la ciudad. Ahí están Alexander Balajew, a quien todos llaman Bali, y Lukas Hasler, de la cervecería Schuum. La suya es una de las cervezas de Berna con un historial de éxito.
Cerveceros, músicos y amigos
Bali y Lukas fabrican juntos la cerveza de su propia marca, Schuum. En Schuum se embotellan cervezas artesanales, sin filtrar ni pasteurizar. Bali es el batería de la banda Troubas Kater, Lukas toca el bajo para Gustav.
No solo les une la pasión por la cerveza; también tocan los dos en un grupo. Hace unos años empezaron a elaborar cerveza en el lavadero de una vivienda de 2,5 habitaciones. Probaron e insistieron hasta que consiguieron una buena cerveza, una que les gustó.
La cerveza que se toma su tiempo.
Bali y Lukas han ido perfeccionando su cerveza poco a poco, año tras año, y en algún momento se trasladaron a su pequeña cervecería en Bümpliz, una zona industrial de Berna. Aquí siguen refinando distintos tipos de cerveza, probándolos y modificándolos. Las cervezas Schuum son cada vez más populares y los berneses acuden en masa en los días de venta en la fábrica que tienen lugar periódicamente. Estos dos cerveceros no tienen ninguna receta secreta. Lo que sí hacen es dedicarle mucho tiempo a la cerveza. La dejan fermentar hasta cuatro semanas antes de embotellarla. La cerveza de Schuum es sinónimo de calidad y de cantidades pequeñas.
Nuestra cerveza está hecha a mano de verdad. Con mucho amor.
Cuando se elabora cerveza, uno debe repetirse siempre: Lo bueno lleva tiempo.
De la mayor piscina de Europa al río Aar
Justo al lado de la microcervecería Schuum se encuentra la piscina de Weyermannshaus. Se trata de la piscina más grande de Europa y es un punto de encuentro de los lugareños. Sin embargo, durante los meses de calor, el lugar obligado de Berna es el río Aar. En casi ninguna otra ciudad del mundo nadar en el río tiene tanta tradición como en Berna. El Aar es, por así decirlo, la arteria vital de los berneses. Aquí se refrescan por igual obreros y políticos. A Bali y a Lukas les gusta tanto la piscina como el río, pero se les suele encontrar más fuera del agua. Cuando no están fabricando cerveza, se les puede ver en el estudio de grabación del grupo Troubas Kater. Bali toca la batería. El estudio Groovefactory se encuentra cerca del centro cultural Dampfzentrale, a tiro de piedra del Aar.
La cerveza y la música
A primera vista, la cerveza y la música no parecen tener mucho en común. Pero, como afirma Bali: «En la música no me considero un gran artista, sino más bien un artesano». Troubas Kater es un grupo compuesto por ocho personas; una colorida combinación, como dicen ellos mismos. Todos han sido antes músicos callejeros. Hacen canciones en dialecto, rap, chanson, folk, rock, hiphop «y todo lo que se les ponga por delante». Tocan tanto en conciertos pequeños, casi íntimos, como en grandes festivales, como el Gurtenfestival en la montaña de Berna. Y han escrito algunas canciones que reflejan el alma de la ciudad y que están grabadas a fuego en el corazón de los berneses.
Troubas Kater y el ritmo de Berna.
Pero, ¿en qué consiste el ritmo de Berna? Bali lo describe así: «Seguramente sea un ritmo más lento que el de otras ciudades. Por eso, todo lo que se hace en esta región tiene una calidad mayor. Porque nos tomamos más tiempo. Y podemos tomarnos más tiempo porque nadie pretende que las cosas se hagan de un día para otro. 'Ya veremos' es una expresión muy típica de Berna. Quiere decir que uno tiene la libertad de pensarse las cosas de nuevo y con calma. Pero cuando se dice que sí, es que sí. Hasta el final. Lento, pero seguro».
Una cerveza después del trabajo junto al río Aar
El ritmo de Berna se percibe especialmente a orillas del Aar. Donde la gente vuelve a casa del trabajo nadando o remando, en lugar de en coche o en autobús. Tras el ensayo, el grupo de música se toma una cerveza junto al río; naturalmente, una Schuum.
Una ciudad con sus propias reglas
Las cervezas Schuum también se sirven un poco más arriba, en The Old City Irish Pub, en el casco antiguo. En este local, los aficionados al fútbol animan cada semana al equipo de la ciudad, los Young Boys, con una Schuum en la mano. El pub es otro de los lugares donde se reúne toda la ciudad para disfrutar a su propio ritmo y según sus propias reglas.