Campo de juegos Hérémence. El placer de esquiar en el hogar adoptivo de estos profesionales del esquí alpino, Mélanie y Loïc Meillard.
Introducción
Los hermanos y estrellas del esquí suizo Mélanie y Loïc Meillard muestran el camino en su hogar adoptivo de Hérémence, que conocen muy bien. Nos presentan sus lugares y pistas favoritas a una velocidad de vértigo, como acostumbran a hacer.
Hérémence
Este encantador pueblecito está situado en un valle lateral del Val d'Hérens. Hérémence no sólo es rico en patrimonio y regionalidad, sino que también combina tradición y modernidad. Durante todo el año, el pueblo es el punto de partida ideal para explorar la gran diversidad natural de los alrededores.
Les Masses. Un paraíso escondido en la estación de esquí de Les 4 Vallées.
Cuando se está mejor en casa.
A pocos minutos de Hérémence se encuentra la aldea de Les Masses, desde donde un telesilla conduce directamente a Les 4 Vallées, la mayor estación de esquí situada íntegramente en suelo suizo. En el Val des Dix, más pequeño, se encuentra la presa Grande Dixence, que ofrece numerosas alternativas de deportes de invierno alpinos. A los habitantes de Hérémence también les gusta llamar a esta zona la pequeña Laponia de Suiza. Este secreto no lo cuenta cualquiera, sino los dos esquiadores profesionales Mélanie y Loïc Meillard, que se han establecido allí y han encontrado su nuevo hogar en la región.
Mélanie Meillard
A pesar de varias lesiones graves, Mélanie nunca se ha rendido, y es un ejemplo de perseverancia y espíritu combativo. Cada día se esfuerza por hacer realidad su sueño de subir al podio de la copa del mundo. Con su alegre risa demuestra que con una actitud positiva se pueden superar incluso los momentos difíciles.
Loïc Meillard
Si alguien es un fanático del deporte, ese es Loïc. Ambicioso y disciplinado, siempre se pone al límite sobre los esquís para alcanzar el máximo nivel. Y Loïc no sólo está activo en el mundo del esquí. Cualquiera que pase tiempo con él se da cuenta rápidamente de que tiene muchos otros intereses además del deporte.
En busca del «swing» perfecto. Para ello, todo tiene que encajar.
La precisión va de la mano de la disciplina.
El esquí tiene su dificultad: es un deporte exigente, y hasta profesionales como los Meillard trabajan constantemente en su condición física y en su técnica. Solo así se consigue el «swing» perfecto. E incluso los mejores no siempre consiguen realizar los movimientos practicados en el momento adecuado. Para acercarse lo más posible a la perfección, se requiere trabajo duro y, no pocas veces, sacrificios.
Por amor al esquí.
Los dos hermanos están de acuerdo: por su pasión, están dispuestos a asumir todos los sacrificios y compromisos. En el telesilla, Mélanie explica lo mucho que valora que su hermano comparta la misma pasión. Gracias a ello se comprenden perfectamente y pueden ayudarse mutuamente.
Es agradable compartir la misma pasión y poder hablar de ella.
Sus intereses no se limitan a las carreras de esquí. La fotografía también parece correr por las venas de esta familia. Los hermanos son fotogénicos y a Loïc no solo le gusta estar delante de la cámara, sino también detrás. Gracias a las carreras, los dos tienen el privilegio de viajar mucho y conocer nuevas personas, costumbres y culturas. La fotografía les permite capturar todos estos momentos especiales y llevárselos a casa como recuerdo.
Cuando siento la aceleración de los esquís y la sensación de libertad, sé que ha sido un buen «swing».
Behind the gates.
La primavera es el momento perfecto para combinar el esquí con otros placeres. En cuanto termina la temporada de competiciones, los Meillard pueden relajarse un poco y sentarse en una terraza soleada para recargar las pilas después de los entrenamientos matutinos. Para ello eligen el Hotel Eringer, que es ideal como parada en el descenso hacia el valle, o incluso mejor, para unas vacaciones en plena estación de esquí.
Vale la pena madrugar para aprovechar las pistas desiertas a primera hora de la mañana.
Hérémence Un pueblo rico en patrimonio cultural.
Hérémence está muy marcado por la historia de su pasado, por ejemplo, por la construcción de la presa Grande Dixence. Además, el Val d'Hérens es una de las pocas regiones del Valais en las que aún se conserva el patois del Valais, un antiguo dialecto del francés. Hoy en día, la población es consciente de la riqueza lingüística y cultural de este dialecto romance y trata de preservarlo. Para ello, Alphonse Dayer elaboró el diccionario «Patois d'Hérémence». Este es solo uno de los muchos ejemplos de cómo Hérémence y sus habitantes intentan proteger su rica cultura y tradición, que los visitantes pueden sentir y ver nada más llegar.
- 1'400 En el municipio de Hérémence viven unas 1400 personas.
- 11 Los habitantes del municipio se distribuyen en 11 pueblos y aldeas.
- 40 El municipio se extiende a lo largo de casi 40 km.
Prindre bien choin dè vouó!
