Joyas históricas.
Introducción
Callejones sinuosos, murallas llenas de historia e idílicas plazoletas; la región de Aargau-Solothurn ofrece 15 ciudades históricas para descubrir y relajarse. Los amantes de la cultura se encontrarán a sus anchas en la ruta de los escritores suizos de Olten. Los amantes del deporte pueden demostrar su talento en la ola surfera de Bremgarten. Y los «foodies» podrán descubrir las especialidades de la región en el mercado semanal de Zofingen.
Aargau-Solothurn
Los cantones de Aargau y Solothurn componen una variada zona recreativa para sibaritas, amantes de la cultura y el arte y exploradores. Sobre todo, merece la pena visitar los cascos antiguos de las ciudades.
Fuentes para refrescarse
Una ciudad pequeña y alegre
Zofingen es otra cosa: animada, pero no frenética. Tranquila, pero no aburrida. Su casco antiguo es uno de los más bonitos y mejor conservados de Suiza. Al pasear por sus callejuelas, no deja de sorprender su variedad: pequeños patios que invitan a detenerse un momento, estilosas boutiques donde ir de compras y acogedores cafés donde reponer fuerzas.
Valiosas fuentes
A Zofingen se le llama, con razón, «la ciudad de las fuentes»: en el casco antiguo hay por lo menos 22 fuentes de agua potable. En el año 1890 se construyó un sistema que llevaba el agua del manantial a las fuentes de la ciudad mediante tuberías de madera. Aunque ahora las tuberías ya no son de madera, el agua del manantial sigue llegando a las ornamentadas fuentes.
Un casco antiguo con aire juvenil.
El casco antiguo cerrado al tráfico de Bremgarten está rodeado por tres de sus lados por el río Reuss. Así, el agua siempre está muy cerca. Las sinuosas callejuelas y las casas de estilo gótico y barroco, que son monumentos protegidos, caracterizan este casco histórico. La torre Spittelturm es solo una de las atracciones destacadas de esta localidad tan diversa. Su reloj astronómico, con su artística esfera, indica la hora, el signo del zodiaco y el día de la semana en tres círculos.
Contadores de historias
Para los amantes de la historia, la visita guiada por Bremgarten es una cita obligada. Desde leyendas de los tiempos de la caza de brujas hasta un recorrido por el «pequeño Vaticano». La oferta es variada e incluye diversas opciones para sumergirse en el pasado de esta histórica ciudad.
Una ola surfera infinita
Cerca del casco antiguo de Bremgarten se encuentra el paraíso del surf de Suiza. En la presa de abajo, también conocida como la presa de Honegger o Lower Wave, se forma una ola infinita perfecta. Todos los años, desde primavera hasta mediados de verano, se reúnen aquí los mejores surfistas de toda Suiza para poner a prueba sus habilidades.
Bajarse en lugar de hacer transbordo.
Todo el mundo conoce Olten, pero solo unos pocos saben que su casco histórico merece una visita. Nada más salir de la estación, se ve un antiguo puente de madera. Este puente cruza el río Aar y deja a los visitantes en pleno casco histórico. Una auténtica joya. En la zona peatonal, cerrada al tráfico, se puede dar un agradable paseo y disfrutar de un tentempié en alguno de los numerosos cafés y restaurantes.
Todo oídos
Olten es un terreno fértil para la literatura. Conocidos escritores suizos, como Franz Hohler y Peter Bichsel, crecieron aquí. En la ruta de los escritores suizos, los visitantes escuchan entretenidas historias leídas por sus propios autores.
Helados en Olten
Lo mejor para un caluroso día de verano es un buen helado. En la heladería «Kalte Lust» de Olten elaboran deliciosos helados naturales. Los ingredientes proceden de granjeros de la zona y se trabajan con mucho amor para obtener una inolvidable delicia para el paladar.
En tren hasta Bremgarten
Desde Zúrich: aprox. 40 minutos, con transbordo en Dietikon
Desde Basilea: aprox. 1 hora 20 minutos, con transbordo en Dietikon
En tren hasta Olten
Desde Zofingen: aprox. 10 minutos
Desde Zúrich: aprox. 35 minutos
Desde Basilea: aprox. 30 minutos
En tren hasta Zofingen
Desde Bremgarten: aprox. 1 hora 15 minutos, con dos transbordos, uno en Wohlen y, el otro, en Lenzburg
Desde Zúrich: aprox. 50 minutos, con transbordo en Olten
Desde Basilea: aprox. 40 minutos