En los dominios del agua. Descubra de primera mano las aguas curativas de Leukerbad.
Introducción
Leukerbad es muy popular por sus aguas termales. En la ruta de las aguas termales y su pasarela, los turistas podrán descubrir de primera mano el poder de las aguas curativas. Sin embargo, esta vez no será en un baño termal, sino en mitad de la magnífica garganta Dalaschlucht. La garganta, junto a sus aguas termales, sigue dejando sin palabras a Andy Varonier, viticultor y miembro del gremio Thermalquellen.
Leukerbad, Valais
El balneario termal se sitúa a 1411 metros s.n.m., en pleno paraje alpino del Valais, a los pies del famoso puerto de montaña Gemmipass. Pero los amantes del bienestar no serán los únicos que se sentirán satisfechos con esta ruta. La gran variedad de deportes de verano e invierno le ofrece una combinación perfecta para sus vacaciones.
«El agua corre por las venas de Leukerbad. Siempre ha sido así».
- 3,9 millones de litros de aguas termales manan de las fuentes cada día.
- 51 ° Celsius es la temperatura máxima a la que emanan las aguas termales. Algunas de estas fuentes son un poco más frías.
- 65 fuentes termales se utilizan en ocho grupos de manantiales hoy en día.
- 2800 metros de desnivel son los que recorre el agua termal a través de la montaña.
El oro líquido.
Leukerbad tiene el mayor balneario termal de los Alpes. Ya los romanos lo conocían y aprovechaban las propiedades curativas de sus aguas termales. ¡Y es lógico, ya que Leukerbad cuenta con los sedimentos de agua termal más ricos de toda Europa! Las aguas termales están muy presentes en el pueblo, pues podrá encontrar por todas partes fuentes calientes, baños y hoteles con aguas termales.
Por el buen camino.
Vino y agua.
Andy Varonier forma parte de la tercera generación de viticultores de Varen. Además, es voluntario del gremio Thermalquellen de Leukerbad, un organismo que se dedica a preservar y hacer uso de las aguas termales de forma responsable. Este gremio se fundó el tercer día del tercer mes del tercer milenio a las 3.03 horas de 2003, en el Año del Agua de la ONU.
«Lo más maravilloso que tiene la pasarela Thermalquellen-Steg es que, al haberse construido a conciencia, es apta para todo el mundo».
¡Disfrute y aprenda!
La ruta de las aguas termales, incluida su pasarela, tiene una duración aproximada de dos horas. En ella podrá disfrutar de un tranquilo recorrido por Leukerbad y sus alrededores. Un punto destacado para los que no tengan vértigo es el desvío por la garganta Dalaschlucht. Las señales y los carteles que encontrará a lo largo de la ruta le proporcionarán información en alemán y francés sobre el «tesoro» de Laukerbad. El gremio Thermalquellen diseñó esta ruta y también se encarga de su mantenimiento. La ruta está abierta al público de mayo a octubre.
Oscilar sobre el agua.
La pasarela de la ruta de las aguas termales o Thermalquellen-Steg, que atraviesa el corazón de la garganta Dalaschlucht, resulta de lo más emocionante. Tiene casi 600 metros de longitud y se construyó a unos cuatro metros por encima del cauce del río donde se abre paso la salvaje garganta. El punto más destacado es el puente colgante que permite acceder a la cascada. A lo largo de milenios, esta ha dejado mella en la roca con su fuerza.
«Poder contemplar cómo el agua emana de la roca con ferocidad siempre me fascina».
Un largo camino hacia las aguas curativas.
En la zona de Torrenthorn, en el lago Wysse y el lago Schwarzsee, entre 2300 y 3000 metros s.n.m., comienza la ruta hacia las aguas termales. El agua llega al suelo en forma de precipitación y penetra a través de profundas ramificaciones hasta unos 500 metros sobre el nivel del mar. A su paso va enriqueciéndose de calcio y sulfato de las diferentes capas que componen la roca. Gracias al calor geotérmico, el agua vuelve a ascender hacia la superficie. Después de más de 40 años bajo tierra, el agua, ya caliente y con propiedades curativas, mana del suelo de Leukerbad y sus alrededores.
Parada gastronómica
Ya se sabe que tanto andar y disfrutar da mucha hambre. Y no hay nada que haga más feliz a un estómago inquieto que un acogedor restaurante de montaña justo en el camino de vuelta a casa. En el Buljes podrá disfrutar de diversos platos típicos del Valais con un toque moderno. Carmen y Alfred Loretan, los dueños, dan gran importancia a la gastronomía local y de temporada.
«Lo que llega a la mesa del Buljes siempre es de procedencia local. Y me parece perfecto».
