Gran arquitectura en un espacio reducido. Con la arquitecta Céline Dietziker por Basilea.
Introducción
Basilea es una ciudad que alberga muchas sorpresas arquitectónicas. Es la sede de muchos estudios de arquitectura reconocidos internacionalmente, como el Herzog & de Meuron o el Miller Maranta. Pero el ambiente creativo también atrae a muchos arquitectos jóvenes que encuentran aquí un entorno ideal para desarrollar ideas innovadoras.
Basilea
Basilea, la tercera ciudad más grande de Suiza, está situada a orillas del Rin. La ciudad es un paraíso para los amantes de la cultura: numerosos museos y galerías invitan a hacer un alto.
Una variedad arquitectónica única
También Céline Dietziker trabaja como arquitecta en la ciudad situada a orillas del Rin. Además, es redactora de Architektur Basel, una revista online que presta gran atención a la animada atmósfera arquitectónica de Basilea. «La variedad arquitectónica de Basilea es única», afirma.
No creo que haya una ciudad con tanta arquitectura de calidad en un espacio tan reducido.
El museo preferido de Céline en Basilea es la Fondation Beyeler. Lo que más le gusta es la interacción entre arte y arquitectura en la sala de Los nenúfares de Monet. «Al mirar el cuadro estás viendo al mismo tiempo los nenúfares de verdad en el estanque por la ventana. El interior se funde con el exterior».
Fondation Beyeler
La Fondation Beyeler en Riehen es uno de los lugares con más renombre en cuanto a arte moderno y contemporáneo. El arquitecto encargado de su construcción fue Renzo Piano. «Lo interesante de este edificio», afirma Céline Dietziker, «es su atemporalidad».
La ciudad junto al río. El Rheinbad Breite es una joya nostálgica en el centro de la ciudad.
En verano, el río es un lugar muy concurrido. Para pasar el tiempo, para estar. Y para disfrutar de la puesta de sol. El punto de encuentro preferido: el Rheinbad Breite. La vista de la ciudad desde allí es única. Casi te sientes como si flotaras sobre el río.
Rheinbad Breite
El Rheinbad Breite es una construcción en acero del siglo XIX. En 1998 se inauguró como cuarta zona de baño de la ciudad; entonces era el doble de grande que ahora. A lo largo de los años ha habido diversos proyectos para demoler los baños. Pero los habitantes de Basilea siempre se han opuesto, y han conservado su «Rhybadhysli».
Aunque salgo cada día por la ciudad, siempre hay algo nuevo y sorprendente que descubrir.
Crisol de creatividad urbana. En el silo confluyen la historia y el diseño.
El silo
En el silo, la historia y la arquitectura moderna van de la mano. El silo fue construido en 1912 según los planos del arquitecto de Basilea Rudolf Sandreuter. En su momento, fue un importante almacén de cereales y cacao. Durante los últimos cuatro años, el silo ha sido reformado por el estudio de Harry Gugger. Ahora es un interesante lugar de encuentro.
En el silo todavía se percibe su pasado industrial. Y su nueva vida.
Hoy, el silo alberga un moderno hotel, interesantes propuestas de gastronomía y talleres de diversos artistas. Es un ejemplo perfecto de reconversión urbana. Además del silo, otro lugar muy animado es el barrio de Erlenmatt, en el que siempre hay algo nuevo.
Lo bonito de Basilea es que tiene grandes muestras de arquitectura de todas las épocas.
El Stadtcasino
El casino de Basilea tiene una de las salas de conciertos más famosas del mundo. En él han actuado numerosos músicos conocidos desde su inauguración en 1876. La acústica de la sala es una de las mejores del mundo. La reforma del casino, a cargo de Herzog & de Meuron, duró 4 años. La reinauguración tuvo lugar en 2020.
El Stadtcasino de Basilea juega entre lo antiguo y lo moderno.
Viajes culinarios. El mercado es un popular punto de encuentro.
El mercado
El mercado Markthalle de Basilea tenía la tercera cúpula de hormigón armado más grande del mundo cuando se inauguró en 1929. Tras este dato se ocultan unas cifras impresionantes: tiene 27 metros de alto y 60 de diámetro, y ocupa una superficie de 3000 metros cuadrados.
El punto de encuentro preferido
Tras desaparecer el mercado Engrosmarkt, en 2013 el ambiente de mercado volvió bajo la majestuosa cúpula. Hoy hay multitud de puestos que merece la pena visitar, donde viajar con el paladar o donde descubrir la artesanía local.
Después del trabajo
A Céline también le gusta disfrutar del ambiente del mercado. Su lugar favorito: la Gelateria Eisuro. Helados italianos, elaborados a mano con minuciosidad japonesa, en el centro de Basilea.
