Bienvenidos a una tierra salvaje. Rodear el parque nacional en cuatro días con bicicleta de montaña eléctrica.
Introducción
La región alrededor del Parque nacional suizo es un paraíso para los ciclistas de bicicleta de montaña eléctrica. La superficie no es demasiado empinada ni demasiado plana, perfecta para un tour en bicicleta de varios días. Compañera inseparable: la naturaleza arcaica. Por carreteras de puerto de montaña, pistas forestales y single trails, en cuatro días se atraviesan tesoros culturales, así como una naturaleza salvaje e intacta. Este atrayente tour en bicicleta es una experiencia obligada para los amigos de la bici y todos aquellos que lo deseen.
Parque nacional suizo
El atractivo circuito en bicicleta de montaña eléctrica va de Scuol, pasando por Val Müstair, hasta Livigno (Italia). Desde ahí se atraviesa el puerto de montaña del Bernina en la Alta Engadina hasta Zuoz y, luego, de regreso a Scuol.
¿Mariposas, marmotas y osos?
El sol brilla, sopla una leve brisa e incontables mariposas bailan en el aire. Esta es la bienvenida a Val S-charl, al sur de Scuol y en las afueras del Parque nacional suizo. El motor de la bicicleta eléctrica zumba ligeramente, al ritmo del suave murmullo del arroyo. De vez en cuando, le sobresaltan a uno los descarados silbidos de las marmotas. Pero de lo contrario, el valle es muy pacífico y tranquilo. A menos que un oso ande con paso cansino entre los matorrales como el año pasado en verano. Antaño, los osos habitaban todo el territorio suizo. Luego, se extinguieron primero en el Mittelland, en los Prealpes y el Jura. En 1900 solo vivían osos en la Baja Engadina y en Val Müstair. Hasta que aquí, en Val S-charl, hace unos 110 años se mató al último oso de Suiza. Hoy en día vienen de vez en cuando de visita. Sin embargo, es muy raro avistar los tímidos animales. Pero no es algo esencial, ya que la región ofrece otras bazas.
¡Hola, joya de la naturaleza!
Como, por ejemplo, el bosque de cembros de mayor altura de Europa, el God da Tamangur, o los caballos salvajes que se encuentran justo por debajo. Pastan libremente en el monte con espléndidas vistas al valle y a los bastos cembros de 700 años de antigüedad. Para los retorromanos, el bosque de cembros es símbolo de persistencia, voluntad de supervivencia y fuerza. Desde 2007 está protegido. Con la bici se atraviesa entonces suavemente el lateral derecho del circo subiendo hasta el verde Alp Astras y sus vacas. Desde ahí se sigue por un single trail fluido hasta el puerto de montaña Pass da Costainas.
Con flow hasta el puerto de montaña.
Con equipaje ligero
Con sus 2251 metros, el puerto de montaña Pass da Costainas marca el punto más elevado de la primera etapa. Por suerte, en esta ruta circular de cuatro días solo se pedalea con una mochila para cubrir las necesidades del día. El resto del equipaje se transporta cómodamente de hotel para bicicletas a hotel para bicicletas. De este modo se puede disfrutar el tour a fondo. Finalmente, la ruta discurre por un single trail y, más adelante, por la pista forestal bajando curva tras curva hasta Val Müstair. Ha llegado el momento de cargar las baterías, tanto las de la bicicleta eléctrica como las propias.
En el paraíso
Desde Müstair sale un camino con mucha pendiente, difícil incluso para ciclistas con bicicleta eléctrica, por el silvestre y romántico Val Vau. Es casi increíble, pero con cada metro de desnivel, la naturaleza se vuelve más y más espectacular. Se pasa por delante de pulverizadoras cascadas y vacas mugientes hasta llegar al hechizador altiplano Döss Radond, un deleite para todos los sentidos.
¿Un beso para la buena fortuna?
Quien desde aquí quiera atravesar el precioso e intacto Val Mora hasta Italia, no deberá dejar de besar la formación rocosa Mumma Veglia. Se trata de una ancestral patrona que protege y trae buena fortuna a los habitantes del valle. La única condición consiste en besarla de nuevo cada año la primera vez que se pase por delante.
Con la suerte de lado, sigue el trayecto por el paisaje arcaico: a lo largo de características rocas y por llanuras infinitas, siempre siguiendo el curso del río Aua da Val Mora. En la turbera alta de La Stretta, los caballos dan saltitos de alegría, mientras que el sol se despide lentamente por detrás de las altas montañas y envuelve el paisaje con una luz suave y agradable. Un momento maravilloso en el que la felicidad, la alegría y la libertad parecen ilimitadas.
- 170 kilómetros cuadrados de extensión tiene el paisaje salvaje protegido.
- 50–60 Circuito en bicicleta de montaña eléctrica por la región del parque nacional: Cada etapa tiene entre 50 y 60 km. El transporte de equipaje de hotel para bicicletas a hotel para bicicletas está incluido.
- 100 años Hace unos 100 años, personas visionarias fundaron en Zernez el primer parque nacional de los Alpes. Desde entonces, la naturaleza puede desarrollarse sin estorbo de los seres humanos y convertirse en una auténtica joya de la flora y la fauna.