Mujeres al poder en Val d’Hérens. Viva una tradición suiza única
Introducción
Los habitantes de Val d‘Hérens, en Valais, están orgullosos de tres cosas: el dialecto «Patois», el Dent Blanche y las vacas Eringer. En la pastura Alp Mandelon, en la montaña virgen, pacen cuatro de estos altivos y belicosos animales de Morgane Seppey. Su familia y ella se dedican a la crianza de vacas Eringer, continuando así una tradición centenaria.
Val d‘Hérens, Valais.
El Val d'Hérens (en alemán «Eringertal») se extiende 40 kilómetros hacia el sur desde el valle del Ródano, cerca de Sitten / Sion, hasta el imponente Dent Blanche, el símbolo del valle con sus 4358 metros de altura.
El orgullo del valle.
Los cuernos chocan entre sí y los cencerros suenan con fuerza. Dos musculosas vacas Eringer de 600 kilogramos luchan entre sí. «No hay de qué preocuparse, luchan por instinto natural y solo entre ellas», aclara Morgane Seppey sonriendo. Es propietaria de cuatro de las casi 100 vacas que pasan el verano aquí arriba, en la pastura Alp Mandelon. Se llaman Bagdad, Pascha, Pink y Salsa. Las vacas Eringer o «les Vaches d’Hérens», como se les llama en francés, son el orgullo del valle. Por este motivo se les llama también con el nombre del valle. Cuando luchan, las vacas chocan sus frentes entre sí. También utilizan sus cuernos, colocándolos de diversas formas. La vaca que se sienta más débil pierde el combate. «Casi nunca se hacen daño», continúa explicando Morgane.
Amo a mis animales. Son los mejores animales domésticos que uno pueda imaginar.
Nuestra pasión, nuestra tradición.
La raza Eringer es una raza doméstica antigua, que se cría principalmente en el Valais y en el valle de Aosta. En Suiza quedan aún unas 6000 vacas Eringer. «Aquí en el valle casi todas las familias tienen vacas Eringer. Son nuestras mascotas, como para vosotros los perros y los gatos», cuenta Morgane sonriendo orgullosa. Morgane es delineante de profesión. Para ella, como para la mayoría de valenses, las vacas Eringer son una afición. «Las vacas Eringer son nuestra pasión, nuestra tradición», explica Morgane. Una tradición que se transmite de generación en generación en la familia. Aunque pueden parecer terroríficos, estos animales tienen un carácter pacífico. Están muy apegados a sus dueños y les gusta que les acaricien. «Estamos con ellas a diario, por eso la relación es muy estrecha», añade Morgane.
¿Quién será la reina?
Un ambiente explosivo...
Las vacas Eringer no dan mucha leche. En cambio, son famosas por su fuerza para pelear. «Ahora, a finales de la temporada de pasto, ya no pelean tanto. Ya se ha establecido una jerarquía», explica Morgane. En cambio, a principios de verano, tras el ascenso del ganado a los prados alpinos, las luchas abundan. «El ambiente es explosivo», cuenta Morgane. Y es que es entonces cuando las vacas de las distintas familias se encuentran por primera vez y empiezan a conocerse. Las vacas combaten por su puesto en la jerarquía de la pastura y eligen a su «reina del rebaño». La jerarquía es necesaria para la convivencia estival. La reina disfruta de varios privilegios: puede, o más bien debe, dirigir el rebaño, es coronada al final del verano alpino y puede dirigir el descenso del ganado con sus mejores galas.
Mi sueño sería tener en mi establo una reina del verano alpino.
Espectaculares luchas de vacas, una auténtica tradición suiza.
La inclinación natural de la raza Eringer por la lucha hizo que en los años veinte se empezaran a organizar los «combates de reinas». Estas tradicionales peleas bovinas son toda una experiencia tanto para lugareños como para turistas gracias al buen ambiente y al placer de la raclette. Clasificadas por edad y peso, las vacas eligen a sus oponentes en el «ring». Las que rehúyen el combate o pierden son eliminadas. Los denominados «rabatteure» velan permanentemente por el bienestar de los animales. La vaca más fuerte de cada categoría es proclamada reina y luchará en mayo por el título de «Reina de reinas». La final nacional de lucha de vacas Eringer en Aproz congrega a hasta 10 000 personas y se ha convertido en toda una tradición suiza.
Sí, esperamos que Bagdad tenga éxito. De momento está en buena forma.
¡A las vacas Eringer!
Ruta de senderismo a Alp Mandelon
¿Quiere contemplar cómo luchan las vacas Eringer en su hogar? Pues vaya a una espectacular lucha de vacas o a una pastura, por ejemplo, a Alp Mandelon. Con el autobús postal se llega de Sion a Evolène, Village. Un elemento destacado de la ruta son las insólitas pirámides de roca de Euseigne. Son la puerta de entrada al Val d’Hérens. Detrás se abre el valle en altura en forma de caldera, enmarcado por una imponente corona de cimas y dominado por el majestuoso Dent Blanche. Una vez en Evolène, merece la pena pasear por sus estrechas callejuelas, entre históricas casas de madera y graneros.
Con el telesilla se llega en 20 minutos a Alp Chemeuille, donde comienza esta impresionante ruta de senderismo de unas cuatro horas de duración. Tras una hora aproximadamente, en mitad del camino a la pastura, hay un pequeño lago. Vale la pena hacer una pausa y disfrutar del maravilloso paisaje montañoso. El panorama va desde el Dent Blanche hasta el famoso Cervino. La ruta continúa por caminos cómodos y bien señalizados hasta Alp Mandelon. Con un poco de suerte podrá contemplar a las vacas Eringer pastando justo delante de la terraza del restaurante y amenizando la comida con sus peleas. Lo que es seguro es que quedarán todos cautivados por el paisaje y por los platos tradicionales elaborados a mano. Una auténtica sugerencia secreta (aún). Y quienes vuelvan al valle, para finalizar caminarán hacia abajo en zigzag hasta la parada de autobús Praperrot, desde donde se vuelve a los pueblos del Val d’Hérens o del valle del Ródano.
Las pirámides de tierra de Euseigne
Las pirámides de tierra de Euseigne están entre los lugares de interés geológico más importantes de los Alpes y gozan de protección. Estos conos de tierra de entre 10 y 15 metros de altura, la mayoría de los cuales están rematados por una roca en su parte superior, se formaron en la fase final de la glaciación Würm, hace entre 80 000 y 10 000 años.
Más informaciónHérens Aréna
El 26 de abril de 2020 se celebrará en el Hérens Arena la última lucha de vacas antes de la gran final nacional en Aproz.
Más informaciónEn tren hacia Evolène, Village
- Desde Zúrich: aprox. 3 horas 20 minutos. Dos transbordos, en Visp y en Sion. - Desde Ginebra: aprox. 2 horas 50 minutos. Un transbordo en Sion.
Presa de Grande Dixence
El agua del deshielo de 35 glaciares del Valais situados alrededor de Zermatt y hacia el Val d’Hérens es captada por la presa de gravedad más alta del mundo: la presa de Grande Dixence. La presa se puede visitar, y es el punto de partida de algunas rutas de senderismo de montaña.
Más información- La ruta de senderismo desde Alp Chemeuille a Alp Mandelon y hacia abajo, hasta la parada de autobús de Prapperot, tiene 10,3 kilómetros de longitud.
- 790 metros de desnivel se deben superar.
- 3 horas 45 minutos dura la ruta de senderismo por el idílico entorno montañoso del Val d‘Hérens.
Este es nuestro hogar. ¡Y nos encanta!
- De marzo a mayo Luchas de vacas organizadas: en primavera se celebran las eliminatorias regionales. Por ejemplo, a finales de marzo en Aproz o a finales de abril en Les Haudères.
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A principios de mayo
Final del campeonato de lucha de vacas: el primer fin de semana de mayo se celebra en Aproz la final nacional de lucha de vacas Eringer.
- Sábados de junio Ascenso del ganado a los prados alpinos: las familias trasladan sus vacas del pueblo a la pastura durante los meses de verano.
- De junio a finales de agosto Verano alpino: las vacas pacen en las pasturas, como la de Alp Mandelon, y se enfrentan de vez en cuando.
- Mediados de septiembre Descenso del ganado desde los prados alpinos: la reina del verano alpino debe dirigir el descenso bellamente adornada.
- De septiembre a octubre Luchas de vacas organizadas: se celebran las primeras eliminatorias regionales de la temporada de lucha de vacas. P. EJ. Foire du Valais, anfiteatro romano, Martigny.