Se desliza como la miel. Spa & Vitality.
Introducción
Arriba, en el tejado del venerable hotel Schweizerhof de Berna, trabaja un grupo de laboriosas abejas. Extraen su néctar de los jardines, de los balcones y las avenidas de Berna y desde su colmena pueden ver la famosa Sky Terrace. Abajo de todo, en el spa, esa miel se utiliza para un masaje especial.
Hotel Schweizerhof Bern & The Spa
Igual de refinado que el propio hotel es su oasis de bienestar, THE SPA. El único hotel-spa de Berna admite también a clientes del exterior.
Abejas trabajadoras.
Cómo se fabrica la miel
Desde 2015, tres colmenas de abejas reúnen en el tejado del «Schweizerhof» el néctar obtenido en los jardines, los balcones y, sobre todo, en las avenidas de Berna: primero del arce, luego del castaño de indias, cuando la temperatura es más cálida, de la acacia, y finalmente del tilo. . El apicultor Jo Roth recoge la miel dos veces al año. Después, carga los panales rebosantes de miel en su bicicleta desde el tejado del «Schweizerhof» con sus propias manos y los lleva hasta su sala de centrifugado. Y cada vez se vuelve a sorprender por el trabajo de las abejas, que ponen una pequeña tapa en cada celda llena de miel madura. Tras quitar la «tapa», la miel se introduce en la centrifugadora, después se tamiza y finalmente se deja hasta dos semanas en cubas, se «desespuma» y se envasa en tarros de cristal.
La señora del spa
Brigitte Bernold, una simpática masajista originaria de Aargau, llegó al equipo del spa tras la reapertura del hotel en 2012, y gracias a su experiencia, encanto y sensibilidad pronto ascendió a directora del spa.
El masaje fascial con miel.
Suelos y paredes oscuros, murales cambiantes, luz atenuada: un spa con estilo, misterioso e íntimo al mismo tiempo, y extraordinariamente personal. A los clientes con problemas de cervicales, Brigitte Bernold les recomienda el masaje fascial con miel, un tratamiento exclusivo que realmente hace honor a su nombre. Y es que el principal material empleado se elabora artesanalmente: la miel del tejado del hotel. El masaje fascial consiste en liberar el tejido conectivo adherido que envuelve las fibras musculares (los «paquetes» de músculos). La miel, al ser pegajosa, resulta especialmente adecuada para liberar el tejido manualmente mediante movimientos de rodillo.
El efecto antibacteriano y antiviral de la miel enriquece el masaje.
Conceptos sostenibles
El «Schweizerhof» fue el primer hotel urbano de la Suiza alemana que participó en una iniciativa ideada para que las abejas vuelvan al paisaje urbano. Además, el hotel puso en marcha diversos proyectos de sostenibilidad. Así, por ejemplo, los restos de verduras de la cocina no se tiran, sino que se pican muy finos, se les echa sal y se sirven en la «Jack’s Brasserie» con aceite de oliva y pan. La miel, sin embargo, se ha convertido en la estrella del bufé de desayuno y también en un regalo muy popular del hotel, por ejemplo para los asistentes a seminarios. No se puede comprar, pero se puede disfrutar en un masaje.
